Lo que quizá hayas oído
Las vacunas COVID-19 pueden provocar cáncer o aumentar la agresividad de los cánceres existentes.
Lo que nos dice la ciencia
El abrumador conjunto de pruebas científicas indica que las vacunas COVID-19 son seguras y no provocan cáncer. Las principales organizaciones sanitarias y múltiples estudios respaldan esta conclusión.
Pruebas epidemiológicas:
- Un análisis exhaustivo de 81 estudios en los que participaron 61.532 pacientes de cáncer no mostró pruebas que relacionaran las vacunas COVID-19 con un mayor riesgo o progresión del cáncer.
- Las declaraciones del Instituto Nacional del Cáncer y de la Sociedad Americana del Cáncer han afirmado que no hay datos que sugieran que las vacunas COVID-19 provoquen cáncer, hagan más agresivos los cánceres existentes o provoquen su reaparición.
Pruebas de laboratorio/Pruebas de apoyo:
- Los ensayos clínicos y el seguimiento postvacunación han demostrado que las vacunas de ARNm (Pfizer/BioNTech y Moderna) no contienen sustancias cancerígenas.
- La investigación demuestra que las vacunas son eficaces para generar una respuesta inmunitaria sin alterar el ADN de las células humanas, un factor crucial que podría provocar cáncer.
Clasificación de la IARC sobre sustancias cancerígenas:
No clasificado
Cómo reducir el riesgo
- Mantén un estilo de vida saludable, que incluya una dieta equilibrada y ejercicio regular, lo que puede reforzar tu sistema inmunitario.
- Sigue haciéndote las pruebas de detección del cáncer y las revisiones periódicas que te recomiende tu profesional sanitario.
En resumen
Las vacunas COVID-19 son seguras y no provocan cáncer. Desempeñan un papel fundamental en la protección de las personas, especialmente las que padecen cáncer, frente a las complicaciones graves de la COVID-19.