Lo que quizá hayas oído
La soja contiene fitoestrógenos, compuestos vegetales entre los que se incluyen las isoflavonas, que pueden imitar débilmente al estrógeno en el organismo. Esto ha suscitado la preocupación de que el consumo de productos de soja pueda aumentar el riesgo de cáncer de mama.
Lo que nos dice la ciencia
Evidencia epidemiológica
Las pruebas actuales sugieren firmemente que la soja no causa cáncer de mama. De hecho, el consumo de soja está relacionado con la ausencia de cambios o con una reducción del riesgo de cáncer. Una revisión de varios estudios observacionales descubrió que una ingesta elevada de productos totales de soja, como la leche de soja y el tofu, estaba asociada a un menor riesgo general de cáncer (Wang et al.) Un metaanálisis de estudios prospectivos de cohortes también informó de que la soja estaba vinculada a una reducción del 10% en la incidencia del cáncer (Fan et al.).
El consumo de soja se asocia a un menor riesgo de cáncer de mama en los países asiáticos, donde el consumo suele ser elevado. Un análisis exhaustivo de estudios epidemiológicos halló una correlación inversa entre la ingesta de isoflavonas de soja y el riesgo de cáncer de mama en mujeres premenopáusicas y posmenopáusicas (Chen et al.). Sin embargo, no está claro si la soja tiene los mismos efectos protectores contra el cáncer de mama en las poblaciones occidentales, donde la ingesta tiende a ser menor.
Pruebas de laboratorio/Pruebas complementarias
Las isoflavonas de los productos de soja no son tan potentes como los estrógenos y funcionan de forma diferente en el organismo. Aunque los primeros estudios con ratones relacionaron dosis elevadas de isoflavonas de soja con un mayor riesgo de cáncer de mama, los investigadores descubrieron que los animales procesan los compuestos de forma diferente y en dosis mucho más elevadas que los humanos. Las isoflavonas pueden bloquear los receptores de estrógenos en humanos, suprimiendo potencialmente el crecimiento tumoral (ACS).
Cómo reducir el riesgo
- Elige alimentos integrales de soja. Opta por opciones ricas en nutrientes como la leche de soja, el edamame, el tofu y el tempeh.
- Ten cuidado con los suplementos de soja y las proteínas en polvo. La seguridad y los beneficios de estos productos siguen sin estar claros y las pruebas son contradictorias, según la Sociedad Americana del Cáncer.
- Practica la moderación. Como cualquier alimento, la soja debe formar parte de una dieta equilibrada y variada, y no consumirse en exceso.
En resumen
El consumo de productos de soja es seguro y no aumenta el riesgo de cáncer de mama ni de cáncer en general. Las investigaciones actuales sugieren que comer alimentos integrales de soja puede tener efectos protectores contra el cáncer, sobre todo en los países asiáticos, donde el consumo de soja es más frecuente. Se necesitan más investigaciones para determinar los efectos potencialmente protectores de la soja en las poblaciones occidentales.
Mira este vídeo de Cancer Questions sobre la relación entre la soja y el riesgo de cáncer del Instituto del Cáncer Dana-Farber.