Lo que quizá hayas oído
Dado que las células cancerosas crecen bien en un entorno ácido, muchas personas se han preguntado si una dieta rica en alimentos ácidos puede aumentar el riesgo de cáncer.
Lo que nos dice la ciencia
En química, la escala de pH es una medida de lo ácida o básica que es una solución. La escala de pH va de 0 a 14: 7 es neutro, menos de 7 es ácido y más de 7 es básico.
Evidencia epidemiológica
No existen estudios epidemiológicos en humanos que hayan estudiado la relación entre el pH y el cáncer.
Pruebas de laboratorio/Pruebas complementarias
No hay pruebas de laboratorio de que el pH ácido aumente el riesgo de cáncer. Aunque es cierto que las células cancerosas crecen bien en un entorno ácido, los niveles de pH de tu cuerpo no están determinados por los alimentos que ingieres (MD Anderson). Los factores que determinan el pH de tu cuerpo incluyen la pérdida de líquidos, los niveles de electrolitos y la función de los órganos.
Clasificación de carcinógenos de la IARC:
No clasificado.
Cómo reducir el riesgo
Las investigaciones demuestran que no existe una dieta o un alimento que pueda prevenir el cáncer. Sin embargo, una dieta equilibrada y realizar suficiente actividad física pueden prevenir el aumento excesivo de peso, que está asociado al riesgo de cáncer. Para prevenir el aumento de peso, se recomiendan entre 150 y 300 minutos de actividad de intensidad moderada a la semana (Clínica Mayo). Una dieta sana incluye alimentos bajos en calorías y ricos en nutrientes (como frutas, verduras y cereales integrales), evita las grasas saturadas y limita los dulces y el alcohol. Identificar las situaciones que desencadenan comer en exceso y disponer de herramientas para afrontarlas también puede ayudar a prevenir el aumento de peso. Por último, la constancia en la dieta y el ejercicio y el control regular del peso pueden ayudar a mantener a raya los kilos de más.
En resumen
Tu pH sanguíneo no se ve afectado por tu dieta, y no existe una dieta única para prevenir el cáncer. En lugar de ello, céntrate en seguir una dieta equilibrada y hacer ejercicio con regularidad.