Lo que quizá hayas oído
A la curcumina se le atribuyen propiedades antioxidantes, antivirales, antibacterianas y antiinflamatorias. Una de las nuevas áreas de estudio de la curcumina son sus posibles propiedades anticancerígenas.
Lo que nos dice la ciencia
La curcumina (la parte de la cúrcuma que le da su color vibrante) ha ganado atención en los medios de comunicación como posible terapia anticancerígena.
Evidencia epidemiológica
Los estudios sobre la curcumina en humanos están aún en sus primeras fases, por lo que se necesitan más investigaciones antes de que podamos decir nada sobre una relación entre la curcumina y el cáncer.
Pruebas de laboratorio/Pruebas complementarias
La curcumina se dirige específicamente a las vías de señalización celular que intervienen en el desarrollo y el crecimiento del cáncer, lo que podría disminuir el riesgo de cáncer (Giordano et al.). Los estudios realizados en animales de laboratorio sugieren que la curcumina puede prevenir el cáncer, ralentizar su propagación, hacer más eficaz la quimioterapia y proteger las células sanas de los daños de la radioterapia.
Clasificación de la IARC sobre sustancias cancerígenas:
No clasificado.
Cómo reducir el riesgo
No se sabe si el consumo de productos que contienen curcumina, como la cúrcuma, disminuye la probabilidad de padecer cáncer. Seguir una dieta sana y equilibrada y mantener un nivel adecuado de actividad física es una buena forma de reducir el riesgo de cáncer.
En resumen
La curcumina y la cúrcuma tienen muchas funciones biológicas importantes, y los estudios de laboratorio sugieren que pueden ayudar a prevenir el cáncer en animales de laboratorio. Los estudios sobre la curcumina en humanos están aún en sus primeras fases, por lo que se necesitan más investigaciones antes de poder afirmar nada sobre una relación entre la curcumina y el cáncer.