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Un consumo elevado de conservas de sal y encurtidos puede aumentar el riesgo de cáncer gástrico.
Lo que nos dice la ciencia
Los alimentos conservados en sal incluyen verduras encurtidas, pescado salado y carne curada. Las investigaciones sugieren una correlación entre los alimentos conservados en sal y el riesgo de cáncer, sobre todo en los países del este asiático, donde el consumo suele ser elevado. Las dietas ricas en sal pueden agravar los efectos de Helicobacter pylori (H. pylori)un factor clave del cáncer gástrico, y los contaminantes del encurtido o la fermentación también pueden desempeñar un papel en el desarrollo del cáncer.
Evidencia epidemiológica
Un metaanálisis de estudios observacionales reveló un aumento del 50% en el riesgo de cáncer de estómago en las personas que consumen alimentos y verduras encurtidas, en comparación con las que no lo hacen, y estas asociaciones podrían ser más marcadas en Corea y China (Ren et al.). Otros resultados de estudios ecológicos y experimentales sugieren que el consumo frecuente de verduras encurtidas está relacionado con un mayor riesgo de cáncer de esófago (Zhuang et al.).
Pruebas de laboratorio/Pruebas complementarias
Los estudios de laboratorio indican que comer alimentos conservados en sal puede dañar el revestimiento del estómago y aumentar la inflamación, lo que contribuye a promover el cáncer gástrico. En modelos animales, las dietas ricas en sal empeoran las infecciones por bacterias relacionadas con el cáncer, como la H. pylori, lo que conduce a tasas más elevadas de tumores de estómago(WCRF).
También hay pruebas de que la contaminación por levaduras y hongos puede producir carcinógenos gástricos, como micotoxinas o compuestos N-Nitroso, durante la fermentación (Ren et al.). Se necesita más investigación para comprender plenamente estos mecanismos y cómo pueden relacionar los alimentos encurtidos con el cáncer.
Cómo reducir el riesgo
- Limita el consumo de alimentos conservados en sal, incluidas las verduras en escabeche, el pescado salado y las carnes curadas.
- Elige verduras frescas o congeladas siempre que sea posible.
- Sigue una dieta rica en frutas, verduras y cereales integrales, que pueden ayudar a proteger el revestimiento del estómago.
En resumen
El consumo elevado de alimentos encurtidos se asocia a un mayor riesgo de cáncer gástrico y esofágico. Este riesgo está respaldado tanto por estudios epidemiológicos como por pruebas de laboratorio que demuestran cómo los alimentos conservados en sal pueden favorecer el desarrollo del cáncer. Sin embargo, tu dieta general y la frecuencia con que consumes estos alimentos son importantes. Es poco probable que el consumo ocasional como parte de una dieta variada y equilibrada suponga un riesgo importante para la mayoría de las personas.