Lo que quizá hayas oído
Consumir glutamato monosódico aumenta el riesgo de cáncer.
Lo que nos dice la ciencia
El GMS es uno de los aditivos alimentarios más comunes. Generalmente, el glutamato da un aroma umami (parecido al de la carne) y se suele añadir a los alimentos salados para mejorar su sabor y olor (Niaz et al.).
Evidencia epidemiológica
El glutamato monosódico se ha investigado a fondo, y no se ha encontrado ninguna relación entre el consumo de glutamato monosódico y el riesgo de cáncer (Niaz et al.). Otros estudios, sin embargo, han analizado los posibles efectos tóxicos del GMS para el organismo. Los estudios han relacionado el consumo de GMS con la obesidad, los trastornos del sistema nervioso central, los daños hepáticos y las disfunciones reproductivas. Aunque no se ha demostrado que el GMS aumente el riesgo de cáncer, podría provocar otros efectos nocivos para la salud (Niaz et al.).
Pruebas de laboratorio/Pruebas complementarias
Los efectos del glutamato monosódico se han estudiado en modelos animales; sin embargo, hay pocos estudios que investiguen si el glutamato monosódico provoca cáncer en los animales (Zanfirescu et al.).
Clasificación de carcinógenos de la IARC:
No clasificado.
Cómo reducir el riesgo
Las investigaciones sobre el GMS no han demostrado que tenga relación con el riesgo de cáncer. Pero los expertos recomiendan evitar los productos que contienen GMS porque puede provocar otros efectos perjudiciales para la salud. Comprueba los ingredientes de los alimentos que consumes, especialmente los productos «salados», ya que es muy probable que contengan GMS (Niaz et al.).
En resumen
El glutamato monosódico no parece causar cáncer ni aumentar el riesgo de cáncer.