Lo que quizá hayas oído
El ketchup lleva jarabe de maíz con alto contenido en fructosa y glutamato monosódico para darle sabor y dulzor. Quizá hayas oído que estos ingredientes provocan cáncer.
Lo que nos dice la ciencia
Numerosos estudios han demostrado que el jarabe de maíz con alto contenido en fructosa es perjudicial para la salud, ya que aumenta el riesgo de ganar peso, padecer diabetes tipo 2, síndrome metabólico y niveles elevados de triglicéridos.
Evidencia epidemiológica
El consumo excesivo de jarabe de maíz con alto contenido en fructosa también se relaciona con la obesidad y un mayor riesgo de cáncer de colon (Goncalves et al.).
Aunque no se ha demostrado que el glutamato monosódico aumente el riesgo de cáncer, hay estudios que relacionan su consumo con la obesidad, trastornos del sistema nervioso central, daños hepáticos y problemas reproductivos (Niaz et al.).
Pruebas de laboratorio/Pruebas complementarias
En un estudio realizado con ratones se analizaron los efectos del consumo de jarabe de maíz con alto contenido en fructosa. Los investigadores observaron un aumento de peso excesivo y la aparición de tumores, lo que indica que la fructosa podría influir en el crecimiento tumoral (NCI).
Clasificación de carcinógenos de la IARC:
No clasificado.
Cómo reducir el riesgo
Evita los productos, incluido el ketchup, que contengan jarabe de maíz con alto contenido en fructosa y glutamato monosódico. Toma el ketchup con moderación para reducir los riesgos para tu salud.
En resumen
Parece que comer ketchup por sí solo no provoca cáncer. Sin embargo, el consumo elevado de jarabe de maíz con alto contenido en fructosa, un ingrediente clave del ketchup, está relacionado con la obesidad y con un mayor riesgo de cáncer de colon. Aunque no hay una relación directa entre el riesgo de cáncer y el glutamato monosódico, hay otros efectos nocivos para la salud que deberías tener en cuenta al comer ketchup.