Lo que quizá hayas oído
Cocinar con hornillos de gas o utilizar butano puede liberar sustancias químicas nocivas al aire, aumentando potencialmente el riesgo de cáncer.
Lo que nos dice la ciencia
Evidencia epidemiológica
Hay pruebas epidemiológicas sustanciales que relacionan el uso de estufas de gas con resultados adversos para la salud. Por ejemplo, un metaanálisis de 2013 concluyó que los niños que viven en hogares con estufas de gas tienen un 42% más de riesgo de padecer asma que los que viven en hogares sin estufas de gas. Un análisis de 2022 atribuyó el 12,7% de los casos de asma infantil en EE.UU. a las estufas de gas. Estos estudios sugieren que los contaminantes emitidos por las estufas de gas, como el benceno, el dióxido de nitrógeno y el monóxido de carbono, contribuyen a los problemas respiratorios y otros problemas de salud.
Pruebas de laboratorio/Pruebas complementarias
Una investigación dirigida por la Universidad de Stanford ha demostrado que las estufas de gas emiten benceno, una sustancia química conocida por causar leucemia y otros cánceres de células sanguíneas. Los niveles de benceno emitidos pueden superar a veces los encontrados en el humo de tabaco ajeno, lo que supone riesgos importantes para la salud, sobre todo cuando la ventilación es inadecuada. Se descubrió que las emisiones de benceno de los quemadores de gas y propano eran significativamente superiores a las de las cocinas eléctricas. Las placas de inducción no emitían benceno detectable.
Clasificación de la IARC sobre sustancias cancerígenas:
Cancerígeno del grupo 1, lo que significa que se sabe definitivamente que provoca cáncer en los seres humanos.
Cómo reducir el riesgo
- Mejora la ventilación: Utiliza siempre una campana extractora que ventile al exterior o abre las ventanas mientras cocinas para reducir las concentraciones de contaminantes en el interior.
- Cámbiate a los electrodomésticos eléctricos: Considera la posibilidad de utilizar cocinas eléctricas, placas de inducción u otros aparatos de cocina eléctricos que no emitan benceno.
- Aprovecha las rebajas: Busca descuentos e incentivos estatales, locales o federales que te ayuden a compensar el coste de sustituir los aparatos de gas por alternativas más seguras.
- Utiliza cocinas de inducción portátiles: Pueden ser una alternativa rentable a las cocinas de gas tradicionales y no emiten sustancias químicas nocivas.
En resumen
Cocinar con hornillos de gas o utilizando butano puede aumentar significativamente los niveles de benceno en interiores, un conocido carcinógeno relacionado con los cánceres de células sanguíneas. Mejorando la ventilación, cambiando a métodos de cocción eléctricos o de inducción y utilizando los descuentos disponibles, puedes reducir tu exposición y disminuir el riesgo de cáncer. Da prioridad a prácticas culinarias más seguras para proteger tu salud y bienestar.
Para más información, mira este breve vídeo del Instituto Woods para el Medio Ambiente de la Universidad de Stanford sobre las estufas de gas y la contaminación del aire interior.